UN GRAN BULO FISIOLOGÍCO


            Uno de los mayores bulos del último siglo era el origen de las agujetas, que se creían producidas por la cristalización del ácido láctico dentro de los músculos. Pero a día de hoy, las investigaciones de los últimos años parece que están desmitificando otro dogma: la fatiga muscular viene causada por la acidosis debido al incremento de la concentración de ÁCIDO LÁCTICO.


            El curso pasado impartí la materia “Fundamentos Biológicos y Bases del Acondicionamiento Físico” en el ciclo de TAFAD de Talavera de la Reina, algo así como el conocimiento del cuerpo humano y su funcionamiento, especialmente en relación con el esfuerzo o ejercicio físico. Disfruté actualizando conocimientos y conceptos (fundamentalmente leyendo) sobre muchas de las asignaturas más importantes tratadas durante la carrera, y que con el inexorable paso del tiempo se van oxidando.

            Uno de los elementos que más me sorprendió durante la preparación de las clases fue la desmitificación del ácido láctico como causante de la fatiga muscular. El lactato (forma en la que se encuentra el ácido láctico en los músculos) es, a día de hoy, todavía usado por gran cantidad de entrenadores, y prácticamente ha sido un dogma hasta el siglo XXI, pero que parece que pierde su gran capacidad sobre el control del entrenamiento.

            Es fácil encontrar investigaciones sobre este tema de varios autores de reconocido prestigio, uno de ellos lo explica de forma muy clarividente aquí. No solo eso, si no la propia Wikipedia acepta este nuevo postulado en la mayoría de sus versiones. En la española, aún se exigen referencias fidedignas para el desarrollo de los términos “Ácido láctico y Ejercicio”, pero en Wikipedias de otros idiomas, la negación de la causa-efecto lactato-ejercicio está más que validada. Como se puede comprobar en la versión italiana, alemana, francesa… y os transcribo lo referido en la inglesa: 

Contrary to popular belief, this increased concentration of lactate does not directly cause acidosis, nor is it responsible for delayed onset muscle soreness.[9] This is because lactate itself is not capable of releasing a proton,[9] and, second, the acidic form of lactate, lactic acid, "is not produced in muscle".[10] Analysis of the glycolytic pathway in humans indicates that there are not enough hydrogen ions present in the glycolytic intermediates to produce lactic or any other acid.

            Y a continuación lo traduzco desde mis limitaciones: “Contrariamente a las creencias populares, el incremento en la concentración de lactato no causa directamente la acidosis, ni es responsable de la aparición retardada del dolor. Esto es debido a que, primero, el lactato por sí mismo no es capaz de liberar un protón, y segundo, a que la forma ácida del lactato “no se produce en el músculo”.  El análisis de la vía glucolítica en humanos indica que no hay suficientes iones de hidrógeno presentes en los intermediarios glucolíticos para producir ácido láctico o cualquier otro ácido a nivel muscular".

                    Todo esto no significa que el lactato no sirva para medir la intensidad de un ejercicio, sigue siendo un perfecto indicador. Y siguen siendo perfectamente validos los test de lactato, pero más con el objetivo de conocer ritmos de competición, valorar estados de forma y progresiones que como mediciones de umbrales.


Andreas tirando de la grupeta
Grandes diferencias técnicas en la toma de contacto del pie
             Mientras siga practicando triatlón (espero seguir motivado cuando finalicé mi progresión, que no quedará mucho…) seguiré muy interesado en la implementación del rendimiento para mí y para las personas que entreno o aconsejo. Implementación a través de la mejora del gesto técnico (próximo post) y a través de un mejor conocimiento de fisiología del ejercicio y resto de ciencias aplicadas al entrenamiento, sin olvidarnos de la psicología, porque desde mi punto de vista, el principal Principio del Entrenamiento es que “cada individuo uno es un mundo”, a nivel físico y más si cabe, a nivel psicológico.

3 comentarios:

  1. Yo las entiendo como microroturas da igual el entreno realizado. Y por el otro lado siempre me han dicho que la diferencia de los número 1 del 20 está en el coco, ya sabes, un poco mitos.

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  2. Grande alber me gustan leer entradas asi,aprendo mucho:)

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  3. Acabo de encontrar tu blog, que me está resultando de gran interés. Gracias, Alberto. Yo también le doy al triatlón, en una agrupación muy pequeña de la sierra de Madrid, AD SAMBURIEL. Ya tengo una edad importante, 48 años, y todavía, afortunadamente le sigo arañando segundos al crono, aunque es verdad que empecé tarde, hace sólo 5 años. Ahora estoy intentando entrenar junto con mis hijos y estoy buscando información al respecto, para que aprendan y además se lo pasen bien. He leído esta entrada del lactato que comparto plenamente contigo. Yo no soy un profesional del entrenamiento, pero he leído cosas al respecto que van en esa misma línea y que me parecen muy razonables. Hace tiempo escribí en el blog de nuestra agrupación unas cosas al respecto que quizás puedan serte de interés: http://correquetelaspelas.blogspot.com.es/
    Tengo un blog en el que hablo de estas y otras cosas, cuya última entrada también tratat sobre el tema: http://ruivaldivia.wordpress.com/

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